Sabía que habría un antes y un después de nuestro viaje

 

Marta y Antonio en Senegal 1

Marta y Antonio en Senegal 2

Marta y Antonio en Senegal 3

Marta y Antonio en Senegal 4  

 

 

 

No era nuestra primera ni segunda vez en África. Este verano decidimos descubrir otro rincón de este continente. Nuestra llegada a Dakar, nos impactó el caos en el que vive esta capital. Ruido, tráfico,… Nos esperaba Demba. Tuve la oportunidad de conocerlo en Madrid unas semanas antes, y después de charlar, sabría que habría un antes y un después de nuestro viaje. Así ha sido. El remolino de sentimientos es indescriptible.  

 

Continuamos nuestro viaje a País Bassari con Vieux, nuestro guía y amigo, el cual nos introdujo en la cultura senegalesa.  

 

En el viaje pudimos disfrutar del cambio de paisaje que supone desplazarnos desde el norte al sur del país, quedándonos gratamente sorprendidos por la diversidad de tonalidades de la vegetación. Especialmente nos encantó cruzar el parque Niokolo-Koba, y la paciencia de Vieux parando el coche cada pocos metros para que pudiéramos observar la variedad de animales que el parque alberga.  

 

Desde España un amigo senegalés ya nos había hablado de la famosa “teranga” senegalesa, el carácter extrovertido y alegre de sus gentes. Podemos afirmar que no exageraba en nada. Mención especial merece la invitación que recibimos para asistir a un entierro, donde pudimos comprobar que si una persona había vivido plenamente, el entierro puede convertirse en una fiesta para homenajear al difunto.  

 

Visitamos diferentes proyectos de Yakaar África, como granjas de pollos, huertas, talleres de costura o la cooperativa de confituras, y a la vez intentamos aportar nuestro granito de arena dejando material hospitalario en diferentes dispensarios. Vimos el gran apoyo que se brinda a la comunidad con el desarrollo de estos proyectos, dando una oportunidad a sus gentes de mejorar sus condiciones de vida.  

 

Con estas palabras queremos agradecer a todo el equipo Yakaar África la oportunidad que nos ha dado de conocer un país tan maravilloso, a Demba, Vieux, Papau y Doba por su amable acogida y habernos hecho sentir como en casa. Hay un antes y después para nosotros en este viaje, y de lo que estamos seguros es de que volveremos, ‘INSHALLAH’!!!  

 

Antonio y Marta  

 

Share