llegada a Bandafassi

 

Me gustaría compartir con todos vosotros la maravillosa experiencia de haber compartido 17 días con la población de Bandafassi. Especialmente con los más pequeños, ya que con iniciativa, imaginación y un poco de creatividad he podido conseguir las metas que me había planteado inicialmente.
 

Llegada a Dakar y destino Mbour.
Tras una breve reunión con el grupo de veterinarios que habían iniciado el proyecto de introducción de los pollos y gallinas, tomo rumbo a Bandafassi con el fin de finalizar lo que ellos habían puesto en marcha.
 

Emocionante acogida por parte de un grupo niños a mi llegada al poblado.
Al ser temprano, sólo los chicos acuden a mi encuentro, ya que las niñas ayudan a sus madres en las labores de casa.
 

Tras una primera observación del estado de la granja, y bajo mi poca experiencia avícola, decido tomar cartas en el asunto y dar el primero y principal paso para que las gallinas ponedoras “hagan su trabajo”. El espacio que están utilizando para poner los huevos no es el más adecuado ya que es de cartón, así que decido comprar palets y realizar unos cajones. Todo ello gracias a las herramientas que Yakaar África tenía en la cabaña de voluntarios. De no ser así hubiese sido algo más complicado. Y siempre bajo la atenta y curiosa mirada de los más pequeños.
 

En la granja
 

Las gallinas llevaban 7 días en la granja y todavía no habían hecho ninguna puesta. Extresadas por el viaje e incómodas, no llegaban a acomodarse. El resultado es casi inmediato y enormemente gratificante. Al día siguiente de colocar los cajones, sorpresa, asoma el primero de los muchos huevos que Marem ha podido recoger en la granja.
 

Empieza el trabajo duro. Los espacios que Antonio Moreno (veterinario), había ordenado hacer a la población local para separar los pollinos de las gallinas son un poco precarios e inestables.
 

Mi incansable compañero de trabajo en este proyecto es Harouna (hijo del albañil). Juntos hemos talado y transportado troncos, manipulado objetos cortantes y oxidados, enrejados, etc.. Todo ello bajo el calor sofocante y un techo de uralita.
 

El resultado final es más que positivo. Tres amplios espacios para las distintas clases de pollinos, dos espacios destinados a las gallinas, un almacén de materiales y un espacio para herramientas y útiles de labranza.
 

Uno de mis retos en esta aventura consiste en tratar de concienciar a los más pequeños de la necesidad de no tirar los residuos al suelo e incitar al uso de las papeleras. Para ello y como ejemplo realizo una en la propia cabaña de Yakaar.
 

recoogiendo basura
 

Mi equipaje va repleto de regalos, 60 pares de calzado, 140 prendas de ropa, globos, balones, etc.. Para motivar a los más pequeños y no repartirlos sin tom ni son, creo un juego. Premiando con un regalo a aquel que traiga una bolsa llena de basura. La respuesta es conmovedora, todos se agolpan a la cabaña con una bolsa rebosante de plásticos, cartones, latas, etc con el fin de recoger su premio. Conseguimos llenar más de 7 sacos de basura.
 

ropa regalo de la ONG yakaar Africa Senegal
 

Agradecimientos a la firma Acebo’s por la entrega de los más de 60 pares de zapatos nuevos obsequiados
 

Son muchas las actividades realizadas con los más pequeños para compartir gratos momentos e intentar motivar el reciclaje de botellas de plástico.
 

Realización de maceteros con las botellas
 

maceteros
 

Reproducción del cielo estrellado de Bandafassi en el techo del porche, utilizando las bases de las botellas. Es curioso el rostro de los más pequeños viendo lo que se puede hacer con unas simples tijeras y un poco de imaginación.
 

nombre tapones
 

Nombre de los voluntarios utilizando los tapones de las botellas. Ojalá cada uno que pase por la cabaña pueda mantener esta iniciativa.
 

Concurso de lanzamiento con tirachinas.
 

concurso tirachinas
 

Batucada. Cualquier momento es bueno para despertar una sonrisa en sus rostros.
 

batucada
 

Visita al centro educativo y entrega de material escolar.
 

Centro escolar
 

Realizando curas básicas.
 

curando heridas
 

Me gustaría compartir con todos los colaboradores de Yakaar África y con aquellos que todavía no lo son, esta experiencia inolvidable. Y reforzar nuestro compromiso con quien pueda necesitar nuestra ayuda.
 

Muchísimas gracias a todos por la labor que hacéis, por la ayuda que prestáis y por los medios que ponéis al alcance de quien lo necesite.
 

No tardaré mucho en regresar, una parte de mi sigue viviendo en Bandafassi.
 
DAVID DEVESA

 

 

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