!Que ganas de volver!! Me encanta. Primera vez a Senegal

 

 

Foto Antonia 1 en su viaje con Yakaar Africa a Senegal  

Foto Antonia 2 en su viaje con Yakaar Africa a Senegal  

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Aixxxxx ….África…. que ganas de volver!! Me encanta. Primera vez a Senegal. Viajo con tres amigas, Carmen, Elisa y Carla!! . Es la primera vez que hacemos unas vacaciones que apuntan al turismo sostenible… vamos a ver!  

Al llegar a Dakar nos esperan 2 chicos, Demba y Daouda. Nos llevan al hotel La Madrague. Un bañito y a dormir. Por la mañana después de un paseíto por la playa, nos vienen a recoger.  

Como me gusta esa sensación de calor y humedad, sí! Estamos en África. Mi gen africano está contento, se siente en casita. Veo “Superete Antonia” , “Robe Carmen”..je je lo dicho, como en casa!!  

Vamos en dirección al Lago Rosa. Sal y más sal, montañas de sal. Visitamos un poblado peul. Pasamos por una parte de las dunas del París –Dakar junto a la playa más diáfana nunca vista, solo agua y arena, nada más, un paisaje espectacular. Mercados, gente, especias, colores y colores y más colores.  

Ese día acabamos en Hotel Horizon Bleu. Vistas con una puesta de sol espectacular y más tarde, un aguacero que al volver a la habitación el agua nos llegaba a los tobillos.  

Nos dirigimos al país Bassari, hemos hecho muchos km, visto mucha gente. Estamos a día 13 y el 15 de octubre es la fiesta del cordero, algo parecido a nuestra Navidad. La gente compra y vende corderos para la comida de ese día, estrenan ropa, al parecer estos días hay mucho consumo. Lo peor es la suciedad que queda en todos los mercados, se va acumulando día a día y se forman montañas de basura, llega un momento que forma parte del paisaje.  

Nuevo día. Por el camino nos paramos en un poblado mandinga. Todavía no nos conocemos mucho. Lo que sabemos hasta ahora es que Demba, nuestro guía, es agente de Viajes, Demba Tours y además es socio fundador de una ONG que se llama YAKAAR ÁFRICA. A grosso modo parece que el objetivo de esta asociación es que los africanos vivan dignamente en África. Los valores que les acompañan son de sentido común… dar la caña y no el pescado. Intentan erradicar la idea del blanco como una mina y trabajan la concienciación en poblados para la escolarización de los niños, etc. Trabajan en proyectos, sobre todo con mujeres. Les enseñan a llevar la economía del hogar y además tienen proyectos para que puedan desarrollarse de forma independiente (construir huertos, pequeñas fábricas de mermelada …)  

Al parecer esta organización tiene otros proyectos con organizaciones como mutuas médicas para operar niños e España (pasillo verde creo), entrega de bicicletas, ordenadores y material escolar para colegios…  

Últimamente nuestro día a día es escuchar la cantidad de mangantes, todos ellos señores de pro que destruyen países y se entra en una dinámica poco favorecedora para el progreso. Pero hay otra cara de la moneda, hay gente anónima que ayuda a construir futuros mejores! Un halo de esperanza! Senegal me ha dejado el corazón “touché”. En general gran “feeling” con las personas. Lugar en el mundo donde la diferencia de culturas no es impedimento para la comunicación y el respeto. Me ha encantado el poder hablar abiertamente, asumiendo cada uno su parte de historia y circunstancias. Ahh….y el optimismo ¡! Pensar que los granos de arena hacen camino y da igual en qué proporción porque todos tienen el mismo fin…. La prosperidad! Ojalá sea así, yo también lo creo! Por lo menos hay que intentarlo!  

En África hay mucho para hacer, siempre ha sido el continente desprotegido. Por intereses de otras naciones siempre ha venido bien mantenerles en una situación desfavorecida. Pero en contrapartida los africanos son muy fuertes! Y con su compromiso seguro que la dirección será otra! Después de ver lo que he visto e informarme un poco sobre Yakaar he pensado que aportaré mi pequeña cuota mensual, será un granito. A raíz de algunas conversaciones con Demba, me encantaría poder participar en algún proyecto, todos tenemos algún punto fuerte a desarrollar…por qué no?  

Me ha entusiasmado que la mentalidad de un perfil de gente entre 30 y 40 años que son ahora la parte activa del país ha evolucionado a que cambie la realidad que tienen, sintiéndose muy orgullosos de su país, vendiéndolo al exterior y captando corazones de personas absolutamente normales y que puedan implicarse en ese objetivo sólo por el hecho de conocerles y querer compartir con ellos esa realidad a partir del momento.  

Conseguir las cosas a partir de la ilusión, como los niños, con una ambición relajada…. nanca nanca ¡! Qué gran acierto!  

Los km que hicimos merecieron la pena. Atravesamos un parque natural. Vimos monos y un enorme facóquero. La policía nos paró … apuntaron hasta el color de ojos… poca broma ¡!  

Vista de lagos salados y muchos baobabs. Atravesamos el río Gambia ya casi de noche y nos dirigimos al campamento ECO BADIAN. También allí se paraba el mundo Qué lugar! Un comedor central rodeado de cabañas y al lado de un río con algún hipopótamo. Además para magnificar la sensación, luna llena, paz, calma y cielo estrellado! Me evocaba a la película Mogambo, como protas Ava Gardner, Clark Gable y Grace Kelly!! En algún momento me sentí como Ava Gardner en la ducha, jeje!  

Clark no estaba, pero sí Musa. Madre mía, 25 hijos. Conocimos a los 2 pequeños. El lugar invitaba al nanca, nanca, así que perfecto para seguir cargando pilas!  

Al salir de allí, dirección Dindefelo, pasamos de nuevo por el río Gambia. Agua y mucho color (también calor…jaja.. algo así como 40 grados). Mujeres lavando. Lugar emblemático, Estampa para foto.  

Llegamos a Dindefelo. Hicimos un trecking, hasta una cascada. Nos acompañó además de Demba otro guía, Doba, encantador con mayúsculas… La sensación en Dindefelo es como si el tiempo se parase. El camino hasta llegar allí, los colores verde, azul y marrón intenso. La pequeña caminata hasta la cascada, un rato de baño, alguna charradeta espiritual, aprendiendo un poco de wolof y algunos amigos de Demba y Doba muy agradables. La sensación de estar en el “culo” del mundo y no necesitar nada más que lo que tienes en ese momento.  

Con los niños vivimos momentos muy divertidos. Supongo que igual que a mí me atrae su color y esos ojazos negros y vidriosos a ellos les chocaba la piel clara y los ojos claros. Ja, ja, qué abrazos, qué besos…. Solidaridad ante…una galleta… si no hay para todos …. Sólo un trozo…A los niños les marcan mucho, les infunden respeto…., sobre todo hacia los mayores…. Aixxx que aquí se nos está olvidando un poco!!  

A veces no somos conscientes de que el tipo de vida que llevamos nos hace olvidar lo básico, no tenemos la culpa, porque nuestra realidad nos lleva hacia otros menesteres…o sí …porque a veces entramos en sistemas por el mero hecho de que si no te quedas fuera de lo estándar o lo que está de moda y a lo mejor a veces tendríamos que valorar si aunque seamos raros… sería mejor no entrar y no arrastrar.  

Estoy mística… pero es que lo me provoca todo esto es pensar en lo monstruosos en que nos convierten los excesos. Más tengo, más quiero, menos comparto. Ya sé que no estoy descubriendo la sopa del ajo, pero volver a valores tan básicos …me alegra, diré que me produce hasta nostalgia. Y si esas conversaciones salen…será porque en el fondo lo tenemos ahí dentro, no?  

Dejamos Dindefelo dirección Kedougou, volviendo por una ruta preciosa que con las lluvias y los charcos que habían quedado en el camino el paisaje era espectacular. Vimos buitres y ……. muchos colores.  

Salimos a tomar algo en Kedougou. Daouda vino a recogernos para la vuelta. Lo agradecimos porque ya no se veía nada. De hecho todas las poblaciones se mueven al lado de la carretera que es el único sitio por donde hay resquicios de luz  

El hotel donde estábamos era Beddick… un hotel con vistas… que paisaje, una paz cargada de pilas…indescriptible, aixxx, aixxx!!  

Salimos por la mañana hacia un poblado Iwol en la montaña. A algunas nos dio la flojera y nos dividimos. Según lo que nos contaron y las fotos merecía la pena. Allí Demba estuvo al tanto de los proyectos que hacen, según me contaron las chicas fue muy íntegro en su discurso.  

Las dos más flojas nos quedamos en un poblado peul que estaba más a mano. También fue una experiencia agradable con más niños y algunos guías que se quedaron con nosotros. Eran muy jóvenes y con muchas ganas de aprender.  

Coincidió que era la fiesta del cordero, así que en el poblado iban todos elegantísimos con trajes recién estrenados. Llevábamos un abanico y estuvimos enseñando a unas niñas a abrirlo y cerrarlo para abanicarse…. Otro momentazo con los niños.  

Daouda nos vino a buscar y con nuestros chicos 3D (Demba-Doba y David) nos fuimos a comer a casa de Doba, con su esposa, cuñada e hija (tres bellezas). Nos deleitaron con un couscous de cordero y verduras y por fin……. llegó el momento de tomar té senegalés. Dios mío… qué tiene ese té? La verdad es que en dosis normales no puedo opinar, quizás me excedí.. en cualquier caso lo recomiendo. Al parecer la “leyenda” es que el primer te, amargo como la muerte; el segundo té, cálido como la familia y el tercer té, dulce como el amor. Claro que yo que me tomé cinco lo que puedo decir es Insomnio y mucha energía que por cierto….perdura en el tiempo.  

Tés aparte, pasamos un rato muy agradable, como en familia, destacando un poco más esa calidad humana de la gente que nos acompañó durante el viaje.  

Salimos dirección Tambacounda, más km y hasta un Relais. Esto implicaba como norma un bañito, un rato de cháchara agradable y a descansar. Yo con tantos tés en vez de soñar me dediqué a pensar, imposible dormir!!  

Por la mañana salimos destino a la Isla del Mar. Comimos en Kaolack, en un restaurante de un senegalés blanco, de origen libanés. Un lugar pintoresco, intermedio entre el caos y el ritmo africano aderezado por gente local , turistas y hombres de negocios, con mucha vida. El Sr. Nos contó que se quería jubilar y vender en restaurante…. Se me ponen los dientes largos, vamos que me veo sustituyéndole… lo vende caro…Aixxxx  

Después de comer tocó despedida de Doba, sniff, sniff!! Aunque esa alegría que desprende y de la que te impregnas, ese savoir faire y la filosofía empapada del nanca nanca y el inch alá, hace que siempre exista la posibilidad de volver a vernos…por qué no?  

Y el resto, hacia la isla del Mar. Porrrrr favorrrrr qué lugar….. qué paisajes, que puestas de sol, que quietud, de nuevo el “culo” del mundo…. Da igual lo que pase fuera de allí…..  

No sé si esas pilas tan cargadas que traje de Senegal son efecto del té o los lugares en que estuvimos que también te irradian cierto magnetismo. Y la luna llena…allí mirándonos.. Espectacular!  

Durante el traslado a la isla, conocimos a un francés, muestra de las sensaciones llevadas al extremo … Hace 35 años, él tendrá unos 65 , fue a Senegal y ya no volvió a Francia. Lleva 10 años viviendo en la Isla, tiene mujer y un nene de 2 añitos. Allí alquila habitaciones y hace excursiones para ir a pescar durmiendo al vivac (cielo abierto). También nos contó al ver un barco que nos produjo curiosidad porque estaba flotando pero tumbado, que era de un amigo suyo que había llegado allí hace 10 años y como se le estropeó el barco pues pensó que allí se tenía que quedar, se casó y ha tenido hijos así que allí está.  

Caminito ya con un paisaje más exótico, palmerales, hacia Mbour, llegamos al Hotel Blue África. Allí empezó la famosa Teranga… hay que vivirla! Artistas y filósofos en las cabañas de la playita, música y danza, cháchara y también se para el mundo.  

Por la tarde fuimos al mercado del pescado. Dios! Eso es para verlo y al ser fiesta el aforo estaba a la mitad. Personas y personas entrando y saliendo del mar con el pescado, carros con caballos y burros, sacos, barcas y….. muuuuuchos coloresssss!!!!  

Paseíto por el mercado, compramos telas, cháchara….eso sí, montañas de basura producidas por las ventas a destajo y mimetizadas con el ambiente…  

Durante la cena coincidimos con un grupo que eran de la asociación Yakaar África, venían de Valencia y habían hecho un viaje por la Cassamance. Les acompañaban Ambrosio y Chiekh. Ya nos eran familiares porque nuestros chicos nos habían hablado de ellos también. Estuvimos intercambiando experiencias bajo el cielo estrellado en la playa.  

Al día siguiente fuimos a la Reserva de Bandía . Avestruces, monos, cebras, jirafas, antílopes caballo, gacelas, hienas, tortugas, cocodrilos y a la estrella… rinocerontes. Nos la enseñó Samba. Un guía que vive parte del tiempo en España. También encantador y por supuesto nuestro Demba que no nos dejó solas ni a sol ni a sombra durante todo el viaje!  

Después de comer llegó la hora de despedirnos de nuestros ya chicos 2D (Demba y Daouda). A Demba lo volveríamos a ver el último día pero Daouda se nos iba a otra “misión”. El hombre tranquilo que nos enseñó su filosofía del nanca nanca y el inch alá. ¿Por qué no?  

Un par de días más en Mbour. Un poco de relax bajo las palmeras y los cocos, algún bañito, teranga y más teranga, fuego, brisa marina, luna llena y la danza del león…qué más se puede pedir. Conocimos también a un chico camerunés que aunque vive en Europa lleva a su África en el corazón… no me extraña!!.  

Al día siguiente, Sally, otra realidad, otro nivel. Nos volvimos pronto a Mbour. Los días que estuvimos en la playa, conocimos a un grupo de mujeres que vendían allí. Benda, una mujer increíble, la primera esposa de su marido, 5 hijos y una belleza serena, 47 años. Su amiga, la madre de Marie Bernardette de 6 meses, era la 8ª hija y tenía ya 2 nietos, sólo 41 años. Cada día echábamos un ratillo con ellas y sus amigas intercambiando impresiones, no podían creer que nosotras fuéramos solteras. Lo que más curioso me parece es que teniendo la limitación del idioma y de la cultura, puedes llegar con según que gente a ciertos niveles de conexión en este estado de dejarse fluir….  

Chiekh vino a buscarnos para llevarnos a Dakar. Allí nos esperaba Demba! Qué alegría verle! Nos dar una vuelta por el mercado de extranjeros, zona de los ministerios, ayuntamiento y el puerto. Y nos acompañó a la Isla de Goree, de estilo colonial. A mí personalmente el tema de los esclavos me produce pavor. Me acuerdo de pequeña haber visto RAICES, el famoso Kunta Kinte y es que hablar de esclavitud me encoge un poco el estómago, pues es algo que no me cabe en la cabeza.  

La primera vez que vi algo similar fue en Zanzíbar y me impresionó mucho, las estancias donde estaban, los elementos de tortura. En fin… El resto de la isla… preciosa!! Vuelta a Dakar . Se acerca el final del viaje. La mente me va a 1000 revoluciones pensando que podría hacer yo y dónde si decidiese un cambio de vida radical…  

Se me ocurren cientos de cosas. Sólo hace falta un revulsivo para dejar lo que hago ahora, aunque todavía me gusta. Bueno, siempre quedan las vacaciones…  

Ahh entre medio de todo este viaje, me he dejado la Isla de las Conchas. Peculiar, todo el suelo de conchas. Conviven musulmanes y católicos en vida…. Y también en la muerte. Según dicen es el único cementerio del mundo en que están juntos aunque en zonas separadas . Otro lugar muy agradable para visitar! Cenamos con Demba y Chiekh y nos dejaron en el aeropuerto. Sniff Sniff….Hasta pronto ¡!  

y…SENEGAL … BA BENEEN… WAAW BA BENEEN, me has encantado, me has embriagado, espero volver…. Inc. alá!!! Resumiendo, ya que me he pasado un poco con todo este palabrerío, en Senegal a lo mejor no hay muchos monumentos que ver, pero se ven muchas cosas, no hay muchas cosas para hacer, pero se pueden hacer muchas cosas, y es un país que te atrapa. Diría que el secreto son los senegaleses, ejemplo de mentes abiertas y receptivos a lo que va saliendo. Animo a Yakaar África y otras asociaciones a que no decaigan en esa aportación al desarrollo de ese país y teniendo en cuenta que al final es un intercambio del que nosotros también tenemos que aprender y recordar esos valores que alguna vez tuvimos y que en nuestro fondo están pero estamos aparcando. Ojalá encontremos el equilibrio entre todos!.  

Antonia Alonso

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