Boda Senegal

 

 

 

 

 

 

 

Boda Senegal

 

 

 

 

 

 

 

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Boda 20

 

 

 

 

 

 

 

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Boda Senegal

 

 

 

 

 

 

Boda de Carmen y Miguel, Senegal – 27/07/2011

 

Emoción, alegría, expectación y amor mucho amor, así comenzó nuestra boda en Senegal. Ni en nuestros mejores sueños nuestra boda sería tan perfecta. Una mezcla de rituales Bedick y Peul nos unieron a Miguel y a mi para siempre.

Por la mañana Paco, como representante de la familia de Miguel fue a casa de mi familia a negociar la dote. Laura estaba entre los miembros de mi familia. Paco llevó cola y 5 litros de vino de palma y la tela blanca que cubriría a la novia durante la ceremonia. Una vez aceptado por la familia de la novia, se iniciaría por la tarde la ceremonia.

Mientras tanto, yo en el campamento estaba en la peluquería, en manos de Aissatou, experta en el arte de las trenzas preparándome como se merece la ocasión.

A media mañana, el cielo negro y encapotado presagiaban una lluvia que no tardó en llegar. Y vaya que si llegó. Miguel y yo empezamos a preocuparnos por la boda, pero el resto decía que no nos preocupáramos, que a la hora de la boda todo estaría despejado. Si bien es cierto que la voz de la experiencia es un grado (al final tuvieron razón) siempre te queda ese ‘porfa (dedicado a Cristophe) que no llueva’. Además, según la tradición nos dicen que si llueve será un matrimonio feliz y duradero porque el agua no trae más que cosas buenas. Paco y Miguel casi tenían decidido que el mejor traje de ceremonia sería un chubasquero.

La verdad es que toda la ceremonia era bastante secreta. Tanto Miguel como yo estábamos expectantes y nerviosos intentando conocer algo sobre lo que iba a ocurrir por la tarde, pero nada de nada. Sólo sabíamos que sería a las 5 de la tarde y que empezaría en casa de mi familia Peul, luego iría a casa de mi familia Bedick hasta llegar, por último, a junto de Miguel. Lo que nos iban dando a entender es que en estos rituales la participación del novio era realmente escasa. El hombre en esos rituales no tiene más remedio que esperar en casa a que llegue la novia, es su familia la que negocia y acompaña a la novia antes de que llegue el matrimonio.

Paco, el padrino de Miguel en esta boda, le acompañó durante todo el tiempo de espera.

Primera Parte

 

Aunque bien es cierto que en la primera parte (peul) Miguel estuvo con Ambrosio en la casa de mi familia para negociar el precio por el que se me permitía salir de la habitación, lavarme para purificarme, y hacer el ritual del velo que tuve que poner y quitar tres veces (como que a la tercera va la vencida y decido que sí acepto casarme) teniendo que llorar demostrando que me apena alejarme de la familia aunque quiera casarme. Durante todo este proceso estuve en el interior de la casa sin poder salir.

Miguel me contó que la negociación fue realmente dura. Empezaron pidiendo treinta mil CFA pero Ambrosio, familia de Miguel, regateó hasta diez mil CFA por dejar que pudiera ir a casa de Miguel para casarme. Una vez se pagó, en el exterior de la casa se hizo una fiesta de despedida en la que se bailaba y se me daban consejos de matrimonio por parte de las personas mayores. Estuve recostada sobre las piernas de una de mis familiares mientras los demás bailaban y cantaban a mi alrededor de felicidad deseándome un feliz matrimonio.

Si fuera una boda de personas del pueblo se llevaría a cabo una procesión, acompañada de su madre y su tía, y cubierta con un velo blanco, con destino a la casa del novio. Como a nosotros nos hacían también una ceremonia Bedick, salimos todos en procesión con destino a la casa de mi otra familia, la Bedick.

Al llegar a junto d e los Bedick, cerca de la casa de Miguel, él no podía acceder a ninguno de los rituales Bedick, así que tuvo que irse para su casa. A mi me sentaron en una cama, y repitieron el ritual de la purificación con mi familia, mientras en el exterior la gente participaba del banquete de boda. Yo lo celebré con mi familia. Durante esa ceremonia me vestí y me maquillé mientras Laura, que también pertenecía a mi familia, fue mi ayudante siempre pendiente de que todo saliera perfecto.

Por fin salí de la cabaña en dirección a la casa de Miguel, teniendo que pagar Ambrosio varias veces por permitírsele el paso hasta llegar al destino, al salir de mi casa, al salir fuera de la finca de la casa, al cruzar la carretera, al entrar en la finca de Miguel, …xaliss, xaliss.

La llegada

 

Cuando por fin estaba en la puerta, Miguel me recibió, me cogió de los brazos y me acercó a la cama en la que, sentado con Paco, me hizo entrega de los regalos nupciales, unas figuras de madera y me quitó el velo de la cabeza. Mi familia depositó la dote en la casa de Miguel (cuencos de calabaza para cocinar para Miguel, palo para remover leche que bebe Miguel, abanico para cuidar a Miguel). Vamos, que va a vivir como un rey.

Luego se nos ofreció a beber agua purificadora y una comida elaborada por mi familia por la mañana a base de harina de mijo o maíz con salsa de cacahuetes y que también llevaba hojas de baobab. Tras comer un poquito la ceremonia estaba terminada, Por fin estábamos felizmente casados.

No faltó la sesión de fotos y video al terminar la ceremonia.

Terminada la sesión de fotos, cenamos casi sin darnos cuenta porque la emoción de la boda y las fotos y felicitaciones de todos los que nos rodeaban, su cariño, sus deseos de felicidad y lo contentos que Miguel y yo estábamos por hacer realidad uno de nuestros sueños en común hizo que casi no nos enteráramos de la cena. Menos mal que hay fotos que nos muestran ese momento.

Y luego a la fiesta y baile en el poblado Bedick. La fiesta fue increíble. Los Bedick habían traído una de sus máscaras rituales que utilizan durante los trabajos del campo, las fiestas de la comunidad, etc… Cantaban canciones que la gente joven no era capaz de traducir porque no entendían el idioma, si bien cantaban y bailan al son que marcaba la máscara. Decían que solo los ancianos conocen el significado de esas canciones. Se supone que será una versión antigua de la lengua Bedick. Ambrosio nos dijo que es muy difícil que permitan que se filmen o fotografíen, pero que para nuestra fiesta lo permitían por ser un acontecimiento tan especial. Fue una pena que todo esto ocurrió totalmente de noche, por lo que no pudimos grabarlo en video, solo con fotos y algún sonido de las máscaras que realmente impactaban.

A la persona que llevaba la máscara se le daba vino constantemente y se le notaba, a medida que pasaba el tiempo, como su voz y su aspecto iban perteneciendo a otro mundo. Parece ser que durante todo el día estuvo acompañando a los Bedick de la montaña durante el trabajo en el campo, para motivarlos, por la tarde se vino al poblado en el que estábamos para participar en la fiesta y seguiría así toda la noche. A las 2.00 no podíamos más y nos fuimos a la cama. A las 7 de la mañana, parece ser que vieron a la máscara Bedick al lado del campamento de Leontine subiendo en dirección a la montaña, me gustaría saber como llegó.

La noche de bodas no la contamos, si no os parece mal…

Al día siguiente

 

A la mañana siguiente última fase del ritual, y para mí la peor, puesto que consistió en matar a un pollo en la puerta de la casa donde dormimos para verle las vísceras y comprobar que futuro le deparaba a nuestro matrimonio. A mi esto de matar animales en vivo y directo lo llevo fatal, así que yo no salí de la cabaña y me encerré en el baño, cantando una canción para no oir el cacareo del pollo. Miguel si asistió al ritual desde el principio y cuando el pollo ya estaba muerto me llamó para que saliera porque la mujer tiene que entrar y salir 3 veces de la casa antes de que se interpreten las vísceras del animal. Muy a mi pesar lo hice casi sin mirar al suelo donde estaba el animal y volví al baño. Según cuenta Miguel, las vísceras del animal tenían un color blanco, por lo que presagian un matrimonio feliz y venturoso. Esperemos que así sea….jeje.

Después fuimos a despedirnos de mis dos familias (Bedick y Peul). Fue un encuentro muy emotivo, en el que agradecimos la acogida y la celebración que nos brindaron. La familia Bedick nos dijo que, siguiendo la tradición, la abuela le pondrá el nombre a los nietos, por lo que si es niño tendrá que llamarse André y si niña Irene. Y que a partir de ahora pertenezco a la familia Itebi, con lo cual ahora soy Carmen Itebi. Y, por último de la familia Bedick de Miguel (Leontine).

¡Gracias!

 

Para terminar, nos gustaría dar las gracias a todos los que hicieron posible que nuestro sueño se hiciera realidad. Cada uno de ellos aportó lo necesario para que todo saliera de maravilla, quitando tiempo de su trabajo e incluso de su vida para que sus amigos lograsen conseguir uno de sus sueños: CASARSE EN SENEGAL, por todo ello, muchísimas gracias a toda nuestra familia senegalesa: Demba, Ambrosio, Paco, Cristophe y a todo el resto del equipo.

No tengo palabras para explicar todo lo que han hecho por nosotros y decirles que nuestro corazón está partido en dos, una parte con nuestra familia y amigos en España y otra parte con nuestra familia y amigos de Senegal.

Muchísimas gracias a Laura, gran colaboradora de Yakaar África, tanto por todo el apoyo logístico aportado en la boda como por todo su gran trabajo, esfuerzo y dedicación a los proyectos de la Asociación.

Muchísimas gracias a la familia bedick de Miguel (Leontine y familia) y a toda mi familia Peul y Bedick, por todo el cariño que nos dieron, recibiéndonos en su familia como uno más y muy en especial por todos los sabios consejos que nos dieron para tener un feliz y duradero matrimonio que, sin duda ya tiene una base muy fuerte y sólida: EL PROFUNDO AMOR QUE NOS TENEMOS.

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