Evaluación de hábitos de higiene


De antemano comentar que las poblaciones con poco numerosas son más reticentes a incorporar en su día a día hábitos de higiene y a acudir al centro de salud en comparación con los pueblos más grandes. Remarcando que aunque no todas, son sobre todo las personas mayores las que se muestran más desconfiados a la hora de ir al médico en caso de estar enfermo, o aunque sea sólo por un grano infectado, acuden en última instancia.

A nivel general

No gestionan la acumulación de los residuos que no sean orgánicos: toda basura que no es orgánica la tiran en cualquier esquina, campo o camino (es una mal endémico de todo el país, pues lo he visto en los desplazamientos y en las regiones donde he estado). Esto produce que los campos de cultivo cercanos a las viviendas se vean contaminados por todo tipo de restos ya sean textiles, plásticos, hierros, etc. Lo que puede provocar a largo plazo, que la tierra esté contaminada, enfermedades o simplemente heridas en las extremidades inferiores al tropezar de forma casuística con los restos de una lata o un trozo de puerta oxidada.
Conversando con ellos he podido comprobar que no tiene información a cerca de porque no tirar los plásticos a cualquier lugar, como hacen con las cáscaras de fruta o con otros productos orgánicos. Desconocen las desventajas de este tipo de hábito y aunque es una obviedad no tienen recogida de basuras, por lo que su gestión se dificulta.

No filtran de forma asidua el agua para beber: Aunque el enfermero “Massali” corrobora que todo el mundo filtra con paños blancos el agua una vez recogida del pozo, he de decir que yo no he sido capaz de verlo, y considero que he compartido bastantes horas, momentos, y actividades como para poder comprobarlo. Algunos jóvenes a los que daba clase me han comentado que la gente no lo hace mucho, pero no he podido averiguar la causa.

No usan cepillo de dientes: En general nadie usa el cepillo de dientes, a excepción de algunos (contados con las manos de los dedos). Lo que usa todo el mundo es el palo de un árbol en concreto que les permite eliminar los restos de la comida pero al mismo tiempo les daña el esmalte y las encías. Lo usan de forma cotidiana.

No se lavan las manos antes de las comidas: Por lo general no se lavan las manos antes de las comidas, lo que supone un grave problema higiénico pues la mayoría comen con las manos. Muy pocos comen con cubiertos, por lo que supongo que esta carencia facilita la expansión de ciertos virus.

Alimentación repetitiva: Aunque con el proyecto de la huerta poco a poco en las diferentes casas tienen una mayor variedad de alimentos, sigue habiendo mucha repetición de platos culinarios como puede ser al arroz con salsa de cacahuetes o con pescado seco, entre otros. Sé bien que los cambios en los hábitos alimentarios se producen lentamente. El objetivo de reflejarlo aquí era no olvidarlo. Creo que las madres necesitan información de porque sus familias necesitan una alimentación variada, no sé si conocen o no los beneficios. Lo importante es que la información llegué, para que luego cuando tengan los recursos necesarios puedan realizarlos.

Población infantil

Vestimenta sucia y descuidada: La vestimenta de los niños casi siempre es vieja, y por lo general está rota (las camisetas, los pantalones). Hay una clara diferencia entre la vestimenta de los adultos y la de los niños, pues aunque sus recursos sean bajos, la de los adultos suele estar limpia y está en buenas condiciones. Muchos de los niños, por no decir casi todos no usan ropa interior y muchas niñas si llevan vestidos, es muy fácil que se sienten en el suelo a jugar y se infecten la vagina. Por otra parte los niños llevan muchos de ellos los pantalones rotos, por lo que también son propensos a la infección.

Hay un aspecto que quería reflejar: Cuando los niños comen, las madres no hacen hincapié en que los niños coman con cuidado, dentro de sus limitaciones, para que no se manchen la ropa. Pues desde los más bebés hasta los más grandes, se ponen perdidos de arriba abajo, y se quedan con toda la ropa manchada en la mayoría de los casos.

No usan pañuelos si están constipados: Reflejo este aspecto porque se limpian la mucosidad con su propia ropa, contribuyendo a la expansión de virus y bacterias de forma más extensa, y ensuciando nuevamente su vestimenta .

No acuden al ambulatorio a curar las pequeñas heridas o picaduras: Desconozco el motivo exacto pero todos los niños que poseen pequeñas o no tan pequeñas heridas no suelen tener una cura adecuada. El tratamiento es el de “agua y jabón, y al viento”. Me imagino que las madres no irán al ambulatorio porque la consulta y los medicamentos cuesta , y vistas las necesidades, digo yo que priorizarán.

Adolescentes

Como bien sabemos los adolescentes y las relaciones sexuales es un tema tabú, condicionado por normas y estigmas sociales, y por lo cual conocer las prácticas y hábitos relacionados con este tema no resulta fácil. Se puede decir que los preservativos están a disposición de la población pero que adquirirlos a veces no es fácil. Por ejemplo un joven del pueblo los reparte porque su hermana trabaja en un dispensario y se los proporciona. Los hábitos relacionados con la menstruación me ha sido imposible conocerlos.

Por otra parte sigue habiendo un índice muy alto de adolescentes que son padres, alentados por las normas sociales y estímulos sociales.

Mujeres embarazadas

El enfermero “Massali” confirma que prácticamente la totalidad de la mujeres embarazadas acuden a sus revisiones, cumplen con los tratamientos necesarios y dan a luz en centros sanitarios. Quizás las más reacias, si las hubiera, son aquellas que viven en los poblados más pequeños y alejados de las grandes concentraciones. El enfermero me muestra en uno de los encuentros las fichas de seguimiento que le realizar a cada mujer embarazada. Las mujeres embarazadas reciben un tratamiento especial para el paludismo y que sino me equivoco es gratuito.

Adultos

Una de las pocas observaciones que he podido constatar además de las generales en este sector de la población, es que no usan gafas aunque tengan problemas de vista. Supongo que es por motivo económico, aunque me han comentado algunos habitantes que hay una asociación que viene de vez en cuando por el pueblo a realizar revisiones oftalmológicas, y a ofrecer gafas, pero yo no las he visto. Me imagino que con los niños pasa lo mismo.

Tercera edad

Sobre todo recalcar que son los más desconfiados a la hora de acudir al médico y que eso puede producirles un empeoramiento de su salud en ciertas ocasiones.

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