Enero 2018

INFORME DE JOSÉ MARÍA PIÑERO

De nuevo en marcha con nuestra octava misión sanitaria en Senegal, esta vez no viene Pepa aquejada de ciertos problemas de salud, pero su espíritu, sus consejos y su experiencia nos han acompañado desde el minuto uno de esta nueva misión.
Hemos reunido para la ocasión un equipo espectacular. Como jefa de misión, nuestra socia y médico de adultos Alicia, a la que acompañan Marta y Manolo como médicos también de adultos. Como pediatras llevamos a Covadonga, con gran experiencia en África, acompañada por Laia y Ana. De enfermeras estamos también estupendamente dotados con Isabel al frente de las curas y las incansables Carmen, Nieves, Saray y, nuestra también socia, Mónica Un lujo de equipo con una enorme experiencia pero también con un gran entusiasmo. Una gran parte del equipo proviene de servicios de urgencias y se nota, son auténticos todo-terrenos de la sanidad.

El primer encuentro se produce en la aeropuerto de Barajas y ya se intuye una enorme camaradería entre todo el grupo, aunque proceda de puntos tan distantes como Coruña y Oviedo, por un lado o Valencia y Alicante por otro. Eso sí con mayoría, en esta ocasión, de madrileños.

La llegada al nuevo aeropuerto no puede ir mejor, íbamos asustados porque las dos misiones anteriores de ONG amigas (África Sawabona y Acción Senegal), habían tenido muchos problemas para pasar la aduana debido a una nueva regulación que obliga a la exoneración de impuestos previa a la entrada de medicación. Nosotros la hemos pedido pero no ha llegado a tiempo. Gracias a dios contamos con el permiso del Ministerio de Sanidad de Senegal y eso parece ser suficiente, porque pasamos sin problemas. Nuestra primera noche es en el Hotel Blue África, cuando todos nos ponemos como locos a intentar comunicarnos con nuestras respectivas familias, no funciona el wifi, esto es África.

Después del larguísimo viaje de siempre, con carretera destruida al paso por el parque del Niokolo Koba incluida, llegamos a Mako ya de noche cerrada. No hay forma de asomarse al rio, pero a la mañana siguiente Moussa viene a avisarnos de que un hipopótamo solitario ha venido a darnos los buenos días. Desde allí nos dirigimos a Kedougou a entrevistarnos con las autoridades sanitarias locales, es domingo y solo encontramos a subdirector del hospital. Suficiente para cumplir con nuestro objetivo de presentar nuestros respetos a las autoridades locales e invitarles, si es su deseo, a venir a ver lo que estamos haciendo.

Por la tarde llegamos a Dindefelo, primer punto de nuestra misión sanitaria, mientras los nuevos se van a dar un refrescante baño a la cascada, los antiguos: Alicia, Mónica y yo, nos ponemos a organizar las consultas. El puesto de salud de Dindefelo ha mejorado mucho con una nueva maternidad muy grande lo que facilita que todo el equipo sanitario pueda estar junto. Eso sí, hay bastante suciedad por lo que nos tenemos que dar una buen paliza limpiando todo. Los del baño en la cascada están también ansiosos por empezar a trabajar, así que se incorporan a su vuelta a la faena y dejamos prácticamente ordenadas todas las salas de trabajo. Por la noche en el campamento repasamos la organización del trabajo, de modo que todo esté preparado para el día siguiente.

El comienzo de la misión sanitaria ha resultado difícil debido a la gran afluencia de gente, pero en poco tiempo conseguimos organizarnos y el equipo ha empezado funcionar como un reloj. En el triaje nos acompañaban el Presidente del comité de salud, el asistente del enfermero y uno de los responsables de los puestos locales, nos ayudaban a tomar los nombres de los enfermos, pero el peso de la organización descansaba en Nieves, mientras que Carmen y Sarau se encargaban de la toma de constantes.

En las consultas, Covadonga, Ana y Laia apoyadas por Mónica se encargaban de los niños, al mismo tiempo que tomaban los datos de peso, talla y perímetro braquial. Isabel se encargaba de las curas y más allá Marta y Alicia trataban a los adultos, con preferencia las mujeres, mientras que, finalmente, Manolo se encargaba del resto de adultos, con preferencia los hombres.

Al final de la jornada, más de 200 consultas realizadas, lo que para empezar no está mal. Como casos más difíciles, o al menos más emotivos, el del niño con una hidrocefalia importante que no podía andar y cuyo abuelo le llevaba en brazos como un pequeño fardo. La abuela diabética con una profunda herida en un pie, una chica joven con un problema cardíaco y un señor con un problema importante de la vista, estos dos últimos casos los tenemos que derivar al hospital.

Por la tarde, tenemos reunión con la alcaldía de Dindefelo. La reunión es multitudinaria con la presencia del alcalde, el vicealcalde, el presidente del comité de salud, el presidente de los jóvenes, el enfermero Dembele, y 6 ó 7 consejeros más. La reunión fue muy amistosa. Los representantes de la alcaldía nos comunican, en primer lugar, su agradecimiento por la misión sanitaria y nos expresan su voluntad de trabajar conjuntamente. Por nuestra parte les explicamos los temas en los que trabajamos: las huertas y granjas contra la anemia y la desnutrición, los pequeños negocios locales, la educación y la salud, todo ello desde la perspectiva de la sostenibilidad.

También les explicamos la necesidad de que la colaboración sea mutua, hemos desarrollado muchos proyectos en Dindefelo y por el momento no hemos obtenido ningún tipo de respuesta.

Para la misión sanitaria, la jornada termina con un intercambio de impresiones sobre este primer día. A pesar del duro trabajo desarrollado, la jornada ha sido muy satisfactorio para todos.

Nuestro segundo día en Dindefelo transcurre con parámetros parecidos a los del día anterior, pero hay que tener en cuenta que hemos mandado un equipo formado por un médico de adultos, Marta, una pediatra Covadonga, y una enfermera, Saray a Dande para atender a la gente de los poblados de la meseta. Por lo que atender a la misma gente del día anterior con solo las tres cuartas partes del equipo ha supuesto todo un reto.

Como reseñable en el día es la continuación de la cura de la señora diabética, una niña con un dedo tremendamente infectado a la que hubo que abrir prácticamente en vivo y nuevos casos a derivar al hospital, como el de una señora con un enorme bocio.

Nos ha coincidido un parto mientras estábamos trabajando. El equipo se ha turnado para estar presentes en el momento del nacimiento. Su impresión del trabajo de Dembele durante el parto es magnífica, pero la niña nace con necesidad de reanimación, dándonos un pequeño sustillo que gracias a nuestras pediatras se consigue superar y todo acaba felizmente. Ha sido una satisfacción para todos haber contribuido al bonito final.

Por segunda vez, viene a la consulta un niño que el día anterior no sabíamos cómo tratar porque venía sólo, además su cara era de una enorme tristeza, cosa que contrasta aquí con el resto de niños siempre alegres. Al parecer su padre está ciego y su madre no está en el poblado. Isabel le había hecho una cura de poca importancia en un pie y cuando marchaba sólito y descalzo, Manolo, uno de los médicos de adultos, se fue con él a comprarle unas chanclas. Hoy al volver a la cura nos damos cuenta de que el pantalón que tiene esta roto y que le asoma el culillo por detrás, decidimos recoger esta noche las pocas ropas de niño que llevamos a ver si podemos vestirlo un poco.

Por la tarde nos juntamos de nuevo todo el equipo para intercambiar opiniones. Los de la subida a la meseta han vuelto emocionados, según nos dice Doba es la primera vez que una misión sanitaria sube a la meseta a pasar consulta. La gente les ha hecho un recibimiento extraordinario, ha sido muy emocionante, sobre todo por la gente mayor que no puede bajar a Dindefelo cuando vienen las misiones sanitarias y han podido tener por primera vez una atención médica en su propio pueblo.

Hay una especie de entusiasmo colectivo que se contagia y que hace que la misión sanitaria esté resultando especialmente satisfactoria.

Tercer día en Dindefelo y nuestro primer problema serio, una niña de apenas un mes llega a la consulta con una desnutrición severa y una gran deshidratación. Deciden las pediatras evacuarla a Kedougou con la ambulancia del poblado. Pero como sus condiciones son críticas, Covadonga decide acompañarla, coge la niña en brazos y se sube a la ambulancia, Nieves le acompaña para con su perfecto francés hacer de traductora. Así recorren el largo trayecto hasta Kedougou con el temor de que la niña se quede por el camino. La historia tiene final feliz y la niña consigue aguantar y alcanzar el hospital. Pocos días después pudimos comprobar en el hospital que la niña se recuperaba estupendamente.

Por tercera vez nos llega Malifa, el niño del padre ciego y después de hacer el paripé de hacerle la cura de su pequeña herida, le cambiamos su ropa por una camiseta de supermán, un pantaloncito de cuadros y una sudadera. El niño no parece reaccionar, apenas si conseguimos arrancarle una sonrisa para la foto de rigor, pero a partir de ese momento se convierte en la sombra de Isabel que es quien le ha curado y vestido.

En el resto del día no la perderá de vista un solo momento y cuando salimos del ambulatorio para dar una vuelta por la huerta le agarrará su mano y le acompañará a todas partes. Isabel no puede contener la emoción, nadie puede expresar tanto agradecimiento sin palabras.

Después de sustos y emociones nos vamos de excursión a ver la huerta de Yakaar en Dindefelo. Por el camino se nos juntan todos los niños del pueblo y vamos jugando con ellos y cantando canciones. Sólo hay una palabra para describir la huerta: espectacular. Ahí está nuestro amigo Aliou, siempre sonriente, con buena parte de las mujeres trabajando. El equipo sanitario presente se queda entusiasmado por el trabajo realizado. Volvemos a insistir a Aliou sobre la moringa y parece saberlo todo sobre ella, así que creemos que su cultivo puede funcionar, veremos en la próxima visita.

Intentamos seguir nuestro paseo llegando hasta el campo de fútbol para asistir a un partido y donar un balón que Saray ha traído, pero se nos echa la noche encima y tenemos que entregarlo cerca del campamento, antes del campo de futbol. En todo caso, el momento es muy bonito con los chavales muy agradecidos posando con nuestro grupo y con el balón.

Cuando llegamos al campamento, ya ha llegado el equipo desplazado a Dande, compuesto hoy por Manolo como médico de adultos, Laia como pediatra y Mónica como enfermera. De nuevo nos cuentan el gran recibimiento, el mucho trabajo que hay arriba y lo especial que es el entorno.

Como colofón, después de la cena, llegan los representantes de los jóvenes para proponernos hacer un gallinero. Es la misma propuesta que nos hicieron hace dos años y reciben la misma respuesta. Si quieren que Yakaar les apoye con ese proyecto tienen que cumplir dos condiciones, primero hacer un estudio serio del mismo calculando costes y beneficios para ver si es rentable, Yakaar ha intentado nada menos que 3 veces hacer un gallinero en Bandafassi y nunca ha resultado rentable.

En segundo lugar, tienen que implicarse con el proyecto de recogida de basuras, que muchas veces hemos iniciado y nunca ha salido adelante por falta de implicación de la población. Ellos como jóvenes tienen la responsabilidad de ser los que lideren ese proyecto. La verdad es que nos ha decepcionada la falta de ambición de los jóvenes que dos años después siguen en el mismo punto exactamente, sin que parezca que vayan a evolucionar.

Final de estancia en Dindefelo y pequeña fiestecilla en el comedor del campamento. Yo ejerzo de DJ con la música que me ha proporcionado mi hijo Javier. Nuestros guías tratan de darlo todo y los más marchosos del equipo responden a la altura. Resulta rara una fiesta sin alcohol pero demuestra que lo importante son las ganas de divertirse.

Al día siguiente comenzamos trabajo en Thiabedji. Hoy empezamos en Thiabedji, lo primero, como en Dindefelo, es limpiar e higienizar todo, lo que siempre resulta un trabajo duro porque las instalaciones no suelen brillar precisamente por su limpieza. Hay que pasar desde las paredes hasta los suelos así como todo el material y las superficies de trabajo. Poco después empieza la faena y tras unos momentos de presión de la población para ser atendidos, de nuevo nos hacemos con el control y todo comienza a funcionar sobre ruedas.

Lo peor viene al final de la tarde, primero un niño, Moussa, con una anemia severa que hay que derivar a Kedougou para hacerle una transfusión de sangre. Finalmente, una embarazada que se había puesto de parto, da a luz a un bebé prácticamente sin latido. En esta ocasión, a pesar del tremendo trabajo de nuestras pediatras y enfermeras, el esfuerzo resulta infructuoso y no pueden hacer nada por reanimar al bebe. Dar a luz en África, a pesar de desarrollarse en un ambulatorio, sigue realizándose sin medios de ningún tipo para controlar el estado de un bebe. Es más que probable que el bebé estuviera teniendo grandes problemas dentro de la madre y lo que en Europa se hubiera resuelto con una sencilla operación, aquí resulta imposible y ha terminado por resultar fatal. Ni necesidad de explicar el bajonazo moral que esto supone para todo el equipo.

Quiero resaltar que, a pesar del tristísimo momento, el equipo sanitario ha reaccionado con una entereza ejemplar, no habían pasado ni 5 minutos y ya todo el equipo estaba de nuevo trabajando, evidentemente con una tristeza enorme, pero con una gran responsabilidad. Este es el momento de expresar mi enorme agradecimiento a este equipo: Alicia, Manolo, Marta, Covadonga, Laia, Ana, Mónica, Carmen, Saray, Nieves e Isabel, un enorme CHAPEAU, sois lo más grande. No digo más porque los adjetivos no serían capaces de describir mi admiración por todos y cada uno de vosotros. Vuestra calidad humana y profesional será muy difícil de superar.

Comenzamos trabajo por segundo día en Thiabedji y es la locura. Nunca he visto tanta gente desesperada por ser atendida. Yo que me ocupo de coger los nombres, edades y poblados de los enfermos, no doy abasto, y lo mío es lo más fácil. Otros días en una horita ya me he hecho con el tema y a partir de ahí los pacientes vienen espaciados y Nieves se encarga de todo. Hoy me he tirado más de 3 horas y la cola no decrece sino que se incrementa. Cuando llego a mi hora límite para marchar, dejo una cola interminable. Me da una pena enorme dejar al equipo y al poblado en estas condiciones pero no me queda más remedio. Gracias a Dios, por la noche me entero de que han sobrevivido a la avalancha y, aunque muy tarde, han conseguido atender a prácticamente todo el mundo.

Me despido del equipo con una enorme tristeza. ¡Cuánto me va a costar volver a la rutina!. Me despido también de nuestros chicos: Demba, Ambrosio, Doba, Cheikh, Arouna de Ibel, Arouna de Bandafassi, Daniel, Diao y Alpha de Thiancoumala. ¡Que grandes!¡Como nos cuidan! Y, sobre todo, ¡Como nos quieren!

Mi último servicio consiste en pasarme por el hospital de Kedougou para ver cómo están nuestros niños afectados de anemia y desnutrición severas. Para mi satisfacción los dos están bien atendidos y mejoran claramente.

Y con ese sentimiento de tristeza por dejar a tantos amigos en lo que ya considero mi casa, abandono el País Bassari y abandono también Senegal, mi Senegal, es la octava misión sanitaria de Yakaar África, pero es mi decimoquinto viaje al país de la teranga.

 

Febrero 2018

INFORME DE ALICIA SIMÓN

En primer lugar agradecer a Pepa su ayuda para poder llevar a cabo esta misión, sin la información de otros años y su colaboración no hubiera sido posible realizarla, también agradecer nuevamente a Pepa y a Mónica su ayuda en la búsqueda de los componentes del equipo, sin duda ha sido un acierto la incorporación de todos los miembros que de alguna forma ellas pensaron como la mejor posibilidad para formar parte de esta misión.
En segundo lugar, mi agradecimiento y enhorabuena a todo el equipo, por su enorme humanidad, profesionalidad, ilusión y buen trabajo realizado durante las 3 semanas que ha durado la misión. Ha sido un placer compartir con profesionales que saben trabajar en equipo, adaptándose a las circunstancias, medios y “según arte”, que de esto ha habido y mucho.
El equipo ha estado formado por:

Personal de apoyo:

  • José María (Madrid)

 
Pediatras:

  • Covadonga (Asturias)
  • Laia (Valencia)
  • Ana (Alicante)

 
Médicos de Familia:

  • Marta (Madrid)
  • Manolo (Lugo)
  • Alicia (Madrid)

 
Enfermeras:

  • Isabel (Valencia)
  • Mónica (Madrid)
  • Carmen (Madrid)
  • Nieves (Madrid)
  • Saray (Madrid)

 

Respecto al objetivo y fin de la misión creo que se ha cumplido en su totalidad, se ha seguido todo su recorrido con los poblados planificados. Se han atendido en total 2.764 consultas registradas, de las cuales 1.217 han sido de pediatría, 1.547 de adultos y 69 actividades de enfermería. Se han realizado 15 derivaciones a hospital (2 de ellas de forma urgente de pediatría)

En las consultas de pediatría se ha recogido los datos antropométricos de los niños de 6 meses a 5 años, como en años anteriores, para ver la evolución del estado nutricional y de anemia de los niños de la zona, datos que estamos pendientes de analizar. Sólo se han detectado tres casos de desnutrición importante que han precisado suplementación con fórmula adaptada.

También se ha pasado consulta a demanda de pediatría, de los problemas agudos más prevalentes han sido enfermedades infecciosas, sobre todo de piel, tiña y sarna fundamentalmente, parasitosis, e infecciones respiratorias.

Se han detectado varios casos para cirugías, fundamentalmente hernias umbilicales-inguinales, 14 casos, se han detectado 10 casos de posibles cardiopatías que están pendientes de hacerse estudios para confirmación. Un caso de masa como posibilidad de ser tumor renal, un caso de criptorquidia, 2 casos de tumores testiculares, 1 caso de estrabismo. Hay un caso de una malformación que no parece posible de momento derivar para cirugía por irreversibilidad y un caso de hidrocefalia que se va a valorar la posibilidad de derivar para cirugía. Por último 3 casos de cataratas congénitas en niños

Las consultas de adultos, han sido a demanda, fundamentalmente la causa más frecuente de consulta ha sido problemas de dolores mecánicos articulares secundarios a su actividad física y sobrecarga. También problemas ortopédicos en relación a falta de calzado adecuado, seguido de problemas oculares (cataratas y problemas de dismetrías); nos ha llamado la atención la cantidad de problemas de pirosis. Respecto a las patologías crónicas, la más prevalente ha sido la hipertensión.

Los tres médicos de adultos coincidimos que la patología crónica no tiene mucho sentido dar tratamiento si no van a tener seguimiento ni continuidad posterior. Y en adultos habría que centrarse en la patología aguda e infecciosa que puede ser resuelta en una sola consulta.

Se ha planteado para los pacientes con hipertensión la posibilidad en un futuro de ser tratados con moringa, una planta autóctona y con la que se está pendiente de valorar hacer un proyecto en un futuro en las huertas con los técnicos agrícolas. De esta forma se podría obtener de una forma barata un tratamiento en forma de fitoterapia que podría dar una solución a la hipertensión por lo menos en las primeras fases de evolución de la enfermedad.

Pensamos que las cataratas, problemas ópticos y problemas dentales que son patologías muy prevalentes y precoces en esta población podrían beneficiarse de un tratamiento definitivo y se podría plantearse como objetivo primordial en otra misión ya que sería muy resolutivo, o bien llevar estos profesiones para este tipo de tratamiento o bien colaborar con otras organizaciones que tengan este objetivo como se hace en el caso de la cirugías pediátricas.

Las intervenciones de enfermería, fundamentalmente han sido curas y administración de medicación intravenosas.

 
MISIÓN EN PAÍS BASSARI: DINDEFELO, THIABEDJI, BANDAFASSI

Este año se ha subido por primera vez al poblado de Dande, que está subiendo desde Dindefelo una hora y media por un terreno montañoso y sin otra posibilidad de acceso. Subió parte del equipo un día y se vio la necesidad de subir al día siguiente, nos informaron que hay población anciana que no puede bajar a Dindefelo.

El enfermero sólo presta atención una vez al mes en estos poblados y por lo tanto presentan una situación sanitaria y social muy precaria, por lo que sería conveniente para otros años considerar añadirlo en el itinerario de consultas con un aumento de tiempo.

La población en el País Bassari, está bastante peor controlada y en una situación peor que en Casamance, los niños no estaban desparasitados, no sabemos si por el fallo en llegar el programa del gobierno o porque no hay la suficiente información. Antes de empezar la misión fuimos a saludar al alcalde o jefe de los poblados y a los enfermeros de los centros de salud ofreciendo nuestra colaboración y nuestra intención de trabajar juntos atendiendo sus necesidades y demandas. Hemos visto los centros de salud en general muy abandonados y sucios. En Dindefelo se hizo el trabajo y misión en colaboración con el enfermero, en Thiabedji no había enfermero en el momento que se hizo la misión y encontramos el centro de salud en una situación muy precaria y abandonada y en Bandafassi, el enfermero nos facilitó lo que necesitábamos pero no prestó ningún interés en participar ni trabajar juntos.

 
MISIÓN EN CASAMANCE: CAROUNATE, CAGNOUT, CARABANE

En Casamance se ha visto una población con un mejor estado de salud y de higiene, sorprendió ver una población con poca patología sobre todo en pediatría donde se hizo mucha consulta de niño sano, y se atendió casi 1/3 menos de consultas que en país Bassari, por lo que quizá sería a valorar para otros años el disminuir el tiempo de atención en estos poblados. En Carabane, ha sido el poblado dónde mejor situación de salud se ha encontrado en la población. Hay que destacar que en estos poblados los enfermeros ofrecían una mayor implicación en su trabajo y los centros de salud estaban en mejores condiciones, tanto limpieza, como de organización.

 
RESPECTO AL PERSONAL DE SENEGAL

Mi infinito agradecimiento a Ambrosio, que ha hecho de intermediario entre los componentes de la misión, los traductores y la gente de los poblados. Su experiencia de otros años, así como el trato con los diferentes sectores hace imprescindible e inestimable su trabajo. También el conductor Cheikh, ha realizado bien y con mucha profesionalidad su trabajo. Los traductores en general han sido muy colaboradores, la relación ha sido muy buena, no obstante en Casamance se ha notado que estaban más centrados y con una atención en el trabajo continua. Aunque la población habla sus dialectos, muchos de los pacientes jóvenes o con estudios hablan francés, con lo cual llevar sanitarios que hablen francés es resolutivo y conveniente para próximas misiones.

En relación al Material, nuestra previsión en fármacos no ha sido la más acertada pero hemos visto que es difícil poder predecirlo. Nos ha faltado mucha medicación para enfermedades de piel (permetriina y antimicóticos), También antiparasitarios que, aunque teóricamente el gobierno se encarga de esta profilaxis, hemos visto que en País Bassari no había ningún niño desparasitado, también nos ha sobrado hierro y bastante material de curas. Se ha repartido en diferentes centros de salud medicamentos y material sanitario que ha sobrado y se ha dejado para otros años registrado material para que pueda ser utilizado.

 
NUEVAS APORTACIONES

Se podría plantear dar un enfoque adicional para otras misiones, siempre que se pueda encontrar la forma de hacerlo respecto a los siguientes puntos:

  • Valorar llevar odontólogos, ópticos y oftalmólogos para tratamientos de las respectivas enfermedades como se ha dicho anteriormente.

  • Valorar el hacer educación para la salud en forma de talleres, tanto para la población como para el personal sanitario o el iniciar un trabajo con agentes de salud, cosa difícil en algunos poblados ya que no hay un interés por parte del personal sanitario que esté dispuesto a colaborar y luego a mantener el trabajo durante el año. (En esta misión se llevaron diferentes talleres pero la demanda de la consulta sobre todo en adultos imposibilitó hacerlos)

  • Plantearse apoyar más a los poblados de País Bassari, ya que se ha visto claramente que están en peor situación.

  • Valorar en la medida que se pueda llevar sanitarios que hablen francés.

Por ultimo nuevamente, agradecer a todo el equipo, que ha hecho posible este trabajo y que lo ha hecho tan fácil y también, a pesar de algún momento duro, tan ameno y divertido. Todas las misiones son buenas, pero sin duda esta estará entre las mejores.

 
CONSULTA DE ENFERMERÍA Y CURAS

Isabel Chacón Pascual

De las intervenciones de enfermería en curas de adultos y niños cabe resaltar la enorme diferencia que he encontrado entre País Bassari y Casamance. En general, en País Bassari la población esta bastante más necesitada, no sólo a nivel económico y de nutrición, también en necesidades básicas de higiene y cuidados de heridas.

Se realizaron un total de 97 curas, la mayoría de ellas heridas sobreinfectadas o butones, sobretodo en miembros inferiores; cabe destacar la cura de un pie diabético con profundas lesiones infectadas que requirió tratamiento antibiótico intravenoso y que fue remitida al hospital para valorar una posible amputación, con Ambrosio y Yakaar África se va a realizar el seguimiento de la misma.

La mayoría de lesiones se producen en los pies, muchas son producidas por grietas profundas sobreinfectadas, sobre todo en País Bassari. Me impresionó el estado de las lesiones de las manos de una joven mujer, que precisarían de tratamiento quirúrgico reparador para poder recuperar la funcionalidad de las mismas. Se realizaron 7 cirugías menores, casi todas ellas fueron drenajes de abcesos con anestesia local, algunos cronificados por la falta de tratamiento antibiótico temprano.

El resto de intervenciones de enfermería fueron tratamientos intravenosos, sobre todo de antibióticos, tratamientos intramusculares, lavados oculares, extracción de tapones de oídos, enemas, vendajes, glucemias, hemoglobinas, tensiones arteriales, test de orina, test de malaria, test de embarazo, asistencia en partos y urgencias en traumatismos menores.

Como conclusión, en mi opinión, la población de País Bassari necesitaría más días de intervención y más educación sanitaria en cuanto a hábitos higiénicos y cuidados de heridas que en Casamance, ya que en esta zona Sambadiá (enfermero de Carounate) y Laminé (enfermero de Carabane) realizan una gran labor a pesar de los escasos medios materiales, de agua y de luz con los que cuentan.

También hay que resaltar que Casamance es una zona más rica en recursos naturales y esto se nota en el estado de salud de la población.

En País Bassari, sólo hay un enfermero en Dindefelo, quiero agradecer la colaboración de Dembele, los dos aprendimos mucho en este intercambio, le queda mucho trabajo por hacer en esa zona, desde aquí le mando mucha fuerza y entusiasmo para que pueda conseguirlo.

Gracias por vuestra estupenda acogida y por enseñarme a trabajar en esas condiciones.

 
LABORES DE TRIAJE

Carmen Benítez

Nieves y yo nos encargábamos del Triaje, siendo ella la principal interlocutora con los traductores por su dominio del francés.

Utilizamos un método sencillo de recepción y clasificación de pacientes incluyendo los siguientes datos:
– Nombre
– Apellido
– Edad
– Lugar de procedencia
– Motivo de consulta
así como un Número y una Letra.

El Número indicaba el orden de llegada y la Letra el equipo sanitario donde sería atendido el paciente.

  • A = Adultos ( Marta, Alicia y Manolo)
  • P = Pediatría (Covadonga, Laia, Ana, Mónica y Saray)
  • C = Curas (Isabel)

Simultáneamente escribíamos el mismo número y letra en una pegatina que poníamos en la ropa del paciente. De esta manera, conseguíamos una fácil y rápida identificación.

Tomábamos las constantes vitales necesarias y priorizábamos según la gravedad.

Los traductores eran los que llamaban a los pacientes de forma organizada así como los que retiraban la pegatina al finalizar la consulta.

Con este sistema, conseguimos atender cada día a una media de 150 adultos y 150 niños.

Se realizaron 18 curas de quemaduras de diversos grados y extensión. De ellas, las más importantes fueron las de dos jóvenes amigos, uno en la mano, y el otro en el pie, de mayor gravedad. Se les realizo las curas durante toda la estancia en Casamance y finalmente antes de irnos, se les suministró todo el material de curas, así como las indicaciones de como realizarlas. Se le va a realizar el seguimiento desde España con la ayuda de Idi, que se comprometió a mandar fotografías para valorar la evolución y remitir al hospital, si fuera necesario, para evitar posibles secuelas.

Algunos de los aspectos más importantes para cumplir con éxito nuestra Misión fueron:

  • Mantener el mismo rol, desempeñando siempre la misma función.

  • Crear un buen ambiente de trabajo y coordinarnos entre todos.
  • Cumplir con nuestro deber con constancia y compromiso.
  • Adaptarnos a los escasos recursos y sobrellevar los momentos críticos de la mejor manera posible (consultorios sin agua corriente, poca luz, falta de limpieza..)

Si a todo esto le añadimos un gran compañerismo y un saludable sentido del humor, el coctel del éxito y de la satisfacción por el deber cumplido… es infalible.

Gracias a todos…, compañeros, traductores, guías, chófer, voluntarios… Muchas gracias Yakaar

 
Nieves Merchán

Fui aceptada en el grupo por hablar francés. Con lo cual mi participación en esta misión ha consistido en hacer el triaje de las personas que venían a los consultorios.

Allí tenía la ayuda de Representantes del Consejo Sanitario de los diferentes poblados. Ellos hablaban francés y me traducían cuando era necesario, ya que no toda la población hablaba francés.

En la primera parte de la misión en el País Bassari , atendíamos una media de unos 160 pacientes adultos y unos 140 niños. Estas estadísticas las tendrán mejor reflejadas cada uno de los médicos.

En la segunda parte, en Casamance, el número disminuyó considerablemente en pacientes pediátricos, los adultos aunque menos cantidad se mantuvo, los médicos individualmente mantuvieron las cifras de pacientes, ya que en esta parte uno de los médicos finalizó su aventura y volvió a España.

GRACIAS a todos por estas 3 semanas tan entrañables.

 

Share